
La tiroides: pequeña glándula, gran impacto
La glándula tiroides pesa apenas 20-25 gramos, pero sus hormonas (T3 y T4) regulan el metabolismo de prácticamente todas las células del cuerpo. Cuando la tiroides no funciona bien, el impacto es sistémico: afecta al peso, al estado de ánimo, a la energía, al corazón, al colesterol, a la fertilidad y a muchas otras funciones vitales.
Los problemas de tiroides son extraordinariamente frecuentes, especialmente en mujeres. Se estima que más del 10% de la población tiene alguna disfunción tiroidea, y que en muchos casos está sin diagnosticar o mal controlada. Si llevas tiempo sintiéndote mal sin una causa clara, la tiroides puede ser parte de la respuesta.
Como especialista en tiroides en Melilla, realizo una valoración exhaustiva de la función tiroidea que va más allá de pedir solo la TSH. Analizo el contexto clínico completo, solicito las pruebas adecuadas y diseño un tratamiento individualizado.
Enfermedades de tiroides que trato
- Hipotiroidismo: función tiroidea insuficiente. Causa cansancio, aumento de peso, frío, estreñimiento, depresión y otros síntomas. Puede ser primario, central o subclínico.
- Hipertiroidismo: exceso de hormonas tiroideas. Produce nerviosismo, pérdida de peso, palpitaciones, sudoración y otros síntomas. La causa más frecuente es la enfermedad de Graves-Basedow.
- Tiroiditis de Hashimoto: enfermedad autoinmune que destruye la glándula y es la causa más común de hipotiroidismo en países con suficiente yodo.
- Tiroiditis subaguda y otras tiroiditis: inflamación de la glándula con diferentes causas y evolución.
- Nódulos tiroideos: muy frecuentes, la mayoría benignos. Requieren estudio para descartar malignidad cuando está indicado.
- Bocio: aumento del tamaño de la glándula tiroides, con o sin disfunción asociada.
- Cáncer de tiroides: en seguimiento post-quirúrgico o como parte del proceso diagnóstico inicial.
- Hipotiroidismo durante el embarazo: crítico para el correcto desarrollo del bebé.
- Hipotiroidismo subclínico: TSH elevada con T4 libre normal. Controvertido terapéuticamente, pero importante de valorar individualmente.
¿Cómo se estudia la tiroides?
El estudio de la tiroides combina varias herramientas complementarias:
- Analítica hormonal: TSH, T4 libre, T3 libre, anticuerpos antitiroideos (anti-TPO, anti-TG, TSI). No siempre hace falta pedirlos todos: la selección depende de la sospecha clínica.
- Ecografía tiroidea: permite ver el tamaño, la estructura y las características de los nódulos. En mi consulta coordino la realización de esta prueba cuando está indicada.
- Punción-aspiración con aguja fina (PAAF): cuando existe un nódulo con características ecográficas que requieren estudio histológico.
- Gammagrafía tiroidea: útil en casos de hipertiroidismo para ver qué parte de la glándula está hiperfuncionante.
Tratamiento de los problemas de tiroides
El tratamiento varía completamente según la patología:
- Hipotiroidismo: levotiroxina (hormona tiroidea sintética). La dosis se ajusta periódicamente según los niveles analíticos y los síntomas. No es un tratamiento de por vida en todos los casos, aunque sí en la mayoría.
- Hipertiroidismo: antitiroideos (metimazol, propiltiouracilo), yodo radiactivo o cirugía, según la causa y las circunstancias del paciente.
- Nódulos tiroideos benignos: seguimiento ecográfico periódico. Sin tratamiento activo en la mayoría de los casos.
- Tiroiditis de Hashimoto: si hay hipotiroidismo, tratamiento con levotiroxina. Valoración del papel de la dieta y otros factores.